viernes, 25 de abril de 2008

Algunas consideraciones acerca del vandalismo moderno







El stencil tuvo su apogeo en la década del '60 en EEUU. Al parecer las modas caen en este país con delay, desde hace pocos años se puede apreciar en nuestras calles un nuevo boom del stencil. Era de esperarse, no todos podemos dibujar personajes lisérgicos y tags estrambóticos con pintura en aerosol, pero casi cualquiera puede recortar una imagen sobre una plancha. Son los esquinazos que el hombre le da a la destreza pragmática con distintos recursos lo que nos hace "creativos", de esta manera quien no puede plasmar en una hoja a un bombero tomando mate arriba de una ola se da el gusto de diseñar con photoshop o aquel que ve que tiene los reflejos de una babosa para el fútbol se vuelve comentarista o erudito del deporte en cuestión, los ejemplos son infinitos. No obstante, como en cualquier disciplina artística, están aquellos que sienten la imperiosa necesidad de dar a conocer su arte y están aquellos otros más infames que simplemente lo hacen por el hecho de vandalizar. Del mismo modo que me sorprende ver trabajos de muchísima complejidad sobre las paredes de esta ciudad no me sorprendería ver el día de mañana a algún mequetrefe estenciliando "Gorda te amo" o "Almagro corre, aguante Villa Crespo" porque si bien Buenos Aires es cuna de muchos artistas, también es cama de muchos otros salames.
Pero entonces, ¿A qué viene este post y qué toronja tiene que ver con el proyecto?
Bueno, además de profetizar la venida de los stencils anticreativos (Marta sos mi vida) encuentro que mi proyecto va a ser el primer acto de vandalismo de este tipo con un fin útil, quizás esto evolucione en otra señalética urbana, quizás simplemente confunda a la gente e inspire comentarios de profunda comprensión como: "Que pelotudo el que pone las banderitas en el piso". De todas formas hay algo que doy por sentado, todo aquel que vea la dichosa banderita se va a preguntar qué es, algo le va a hacer ruido en la cabeza y quizás con un poco de astucia adquirida al ver Scooby Doo se percate de que sólo las baldosas sueltas tienen esta marca, y por tanto tiene un sentido.
Sólo resta esperar pues, la plancha ya está en camino y se acerca el gran día, pronto la gente agradecerá esto en un día de lluvia.

1 comentario:

ivana gonzález dijo...

ya te lo dije.mientras no me pintes la vereda todo piola.
te quiero mucho aunque critiques el olor de mis radiografias.